Comparte si te ha gustado:

El primer ministro israelí, afirmó que la guerra contra Irán continúa y que el objetivo sigue siendo desmantelar su programa nuclear. Netanyahu no descartó escenarios de intervención directa en territorio iraní y aseguró que existe disposición de Estados Unidos para acciones más profundas. Irán respondió con advertencias militares y aseguró que está preparado para sorprender a sus adversarios ante cualquier escalada del conflicto

La confrontación entre Estados Unidos e Israel con Irán continúa en un punto de alta tensión. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó este domingo en entrevista con CBS News que la guerra no ha concluido y que el objetivo principal sigue siendo el desmantelamiento total del programa nuclear iraní.

Netanyahu señaló que, aunque se han degradado capacidades estratégicas de Teherán, la amenaza persiste mientras Irán conserve uranio enriquecido, infraestructura de producción y redes de apoyo militar en la región. “Todo eso sigue ahí y aún queda trabajo por hacer”, sostuvo el mandatario israelí, subrayando que la operación estratégica sigue activa.

Uno de los puntos más sensibles de la entrevista fue la posibilidad de una intervención directa. Netanyahu reveló que, según sus conversaciones, existe disposición dentro de la administración estadounidense para acciones más profundas en el terreno iraní. “Lo que me ha dicho el presidente Trump es: ‘Quiero entrar allí’. Y creo que eso puede hacerse físicamente”, declaró, dejando abierta la opción de una eventual incursión.

El primer ministro también indicó que la vía preferida sería un acuerdo que permita la salida del uranio enriquecido del país, aunque evitó precisar qué medidas se tomarían si Irán se niega a cooperar.

Desde Teherán, la respuesta fue inmediata. El portavoz del Ejército iraní, general Akrami Nia, advirtió que cualquier “error de cálculo” por parte de Washington o Tel Aviv tendrá consecuencias directas. Según señaló, Irán dispone de capacidades militares avanzadas aún no reveladas que podrían alterar el desarrollo del conflicto. “La guerra entrará en ámbitos que el enemigo no ha contemplado, allí podemos sorprenderlos”, afirmó.

En paralelo, estimaciones internacionales indican que Irán mantiene reservas significativas de uranio enriquecido, incluyendo alrededor de 400 kilogramos al 60% y 200 kilogramos al 20%, niveles que podrían ser elevados a uso militar con relativa rapidez.

En Washington, no se descarta una eventual operación terrestre si Teherán no abandona sus reservas nucleares, lo que incrementa la preocupación global ante una posible escalada directa en el Golfo Pérsico.

Loading


Comparte si te ha gustado: