Profesores de la Universidad Central de Venezuela y de otras casas de estudio se concentraron la mañana de este martes frente a la sede del Ministerio de Educación Universitaria para denunciar la crisis salarial en Venezuela y buscar respuestas sobre la contratación colectiva.
«Bono no es salario», gritaban los docentes concentrados ante la sede de la cartera, en Caracas, mientras portaban pancartas en los que se leían mensajes como: «cansado de hacer magia con mi sueldo».
El salario mínimo mensual en Venezuela es de 130 bolívares desde 2022, cuando equivalía a treinta dólares, pero la inflación crónica -cuyo valor acumulado en lo que va de 2026 alcanzó el 90%- lo devaluó a 27 centavos de dólar en la actualidad, y para paliar esta depreciación, el Gobierno paga unas bonificaciones que el pasado 30 de abril fueron aumentadas a 240 dólares.
José Gregorio Afonso, presidente de la Asociación de Profesores de la UCV (APUCV), dijo que más de 100.000 trabajadores de sector quedaron fuera del pago de ese bono de responsabilidad laboral, una situación que también se replica en otras instituciones del país.
«No es una lucha de los universitarios nada más», comentó.
«Aumenten los salarios o seguimos en la calle, no queremos bono ni aumentos responsables», coreaba otro grupo en la protesta de este sector, que ha sido especialmente golpeado en la última década, luego de ser una de las áreas profesionales -junto a salud y seguridad- mejor pagada y con más beneficios del país.
Afonso solicitó una reunión con la ministra Ana María San Juan, sin embargo, solo fueron recibidos por el viceministro de Bienestar Estudiantil, Yoel Amaya y el diputado de la Asamblea Nacional y profesor universitario Ricardo Ríos.
Los profesores entregaron un documento al ministerio, en el que pidieron el aumento del salario y el pago para todos los trabajadores de otro supuesto bono que, aseguran, solo se ha pagado a algunos sectores.
Previamente, el profesor recordó que la intención de la movilización es acordar una ruta para recuperar el tema salarial e incluir a los jubilados en el pago de bonos.
Los representantes del gremio reiteraron su exigencia de revisión de las condiciones salariales, al considerar que afecta de manera significativa al personal activo, contratado y jubilado del sector universitario.
Afonso no descartó convocar un nuevo paro universitario una vez se reúnan todos los dirigentes sindicales para hacer un balance de la jornada de este martes.
«El paro para nosotros es un medio que no nos satisface, que no es incómodo; pero es el gobierno que nos presiona a esa situación», expresó a El Diario.
Por su parte, el secretario de contrato y conflicto de la Federación de Sindicatos de la Educación Superior de Venezuela, José Pérez, denunció que el Gobierno tiene «muchas deudas» con el sector universitario y que de mantenerse en 130 bolívares el salario mínimo entonces el cobro vacacional de este año será de dos dólares.
Según el Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros, una familia de cinco miembros en Venezuela necesita más de seiscientos dólares para cubrir los gastos básicos de alimentación.
Y, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi) de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), más de la mitad de la población en Venezuela vivió durante 2025 en condiciones de «pobreza multidimensional», calculada a partir de aspectos como ingresos, empleo, vivienda, servicios, educación y salud.
Con información de EFE
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