Wilfredo, enfrenta solo un posible proceso de deportación en Houston tras la captura hace varios meses en una parada de tráfico, de Nexoli Gómez, su madre. El pequeño ha bajado mucho de peso y su rendimiento escolar no es el mismo. “Ella me animaba mucho, todavía me sigue animando, pero no es lo mismo”, dice sobre la ausencia de su progenitora.
En exclusiva a N+Univisión, el pequeño cuenta cómo fue el proceso de estar en la corte y da detalles del proceso que enfrenta. “Tenía miedo porque era mi primera vez en una corte”, compartió Wilfredo al presentarse ante un juez sin representación legal.
El pequeño es originario de Venezuela. Él y su mamá tienen un caso de asilo pendiente, pero tras la detención de Nexoli, a Mosquera le tocó acompañarlo legalmente. La mujer compartió que hace unos días llegó una carta con la que trataron de darle deportación a Ecuador.
“Wilfredo no tiene ninguna familia allá”, adviere Mosquera, a quien además le informaron que debido a la detención de su madre, el caso de Wilfredo es ahora independiente. “Uno de los miedos es que ICE lo absorba a él y que lo tenga que meter a una detención o que sea deportado”, declaró Mosquera.
Según expertos legales, niños de tan solo 4 años de edad están siendo obligados a comparecer repetidamente ante los tribunales de inmigración y a proporcionar actualizaciones de sus casos en plazos cortos, a veces sin representación legal, como es la situación de Wilfredo.
Mientras tanto, Wilfredo extraña a su mama, ha bajado mucho de peso y su rendimiento escolar no es el mismo. “Ella me animaba mucho, todavía me sigue animando, pero no es lo mismo”, dijo el pequeño de 10 años.
Mosquera, entretanto, compartió que solicitó información de la solicitud del Departamento de Seguridad Nacional para deportar Wilfredo a Ecuador. “Seguimos esperando una respuesta”, dijo
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