Portugal mantiene este lunes activos seis incendios forestales, entre ellos uno en la región de Bragança, al norte del país y próxima a la frontera con España, donde las autoridades trabajan para evitar que el fuego pueda extenderse al territorio español.
Una fuente de la Autoridad Nacional de Emergencias y Protección Civil (Anepc) confirmó a EFE que existe riesgo de que las llamas crucen la frontera, por lo que equipos portugueses y españoles coordinan labores de extinción.
En la zona trabajan 108 bomberos, 34 medios terrestres y siete medios aéreos, incluidos algunos recursos enviados desde España para apoyar el operativo.
Otros dos incendios mantienen en alerta a las autoridades portuguesas. En la región de Guarda participan más de 230 bomberos, 63 medios terrestres y siete aéreos, mientras que en Santarém están desplegados cerca de 200 bomberos, 55 medios terrestres y cuatro aéreos.
La Anepc explicó que algunos de los fuegos más antiguos se desarrollan en áreas montañosas de difícil acceso, una situación que complica y retrasa las labores de control debido a las limitaciones para el desplazamiento de los equipos terrestres.
Hasta el momento, ningún incendio representa una amenaza directa para poblaciones, según las autoridades.
El riesgo de incendios forestales se mantiene elevado en prácticamente todo el Portugal continental debido a las altas temperaturas registradas, de acuerdo con el Instituto Portugués del Mar y de la Atmósfera (IPMA).
La situación coincide con una ola de incendios que afecta a varios países del sur de Europa. En los últimos días, Portugal también ha enviado equipos de extinción a España y Francia para colaborar en el combate contra las llamas, dentro del Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea y los acuerdos de cooperación bilateral.
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