Comparte si te ha gustado:

Un balance preliminar de 23 ciudadanos colombianos fallecidos y al menos 60 familias damnificadas es el saldo reportado por la delegación diplomática de Colombia en el país tras el doble sismo que sacudió el territorio venezolano el pasado 24 de junio.
Este martes, en entrevista a Unión Radio, el embajador de Colombia en Venezuela, Milton Rengifo, detalló que la cifra de decesos corresponde a los registros de la morgue hasta el pasado domingo, al tiempo que confirmó que el consulado continúa ubicando de manera personalizada a los connacionales afectados, incluyendo a varios que permanecen hospitalizados.
A pesar de que la sede diplomática en Caracas sufrió severos daños estructurales en su planta física, Rengifo aseguró que todo el personal consular y sus familiares directos se encuentran totalmente fuera de peligro.
El embajador expresó su preocupación por la situación en el campamento de asistencia de La Guaira, donde se ha detectado una alta vulnerabilidad en adultos mayores que, por dinámicas de la migración, enfrentan solos la emergencia. «Ante la tragedia, hay que tomar la decisión de sobreponerse», enfatizó.

Articulación binacional y el desafío de la reconstrucción

El diplomático destacó que la comunicación con la Cancillería venezolana ha sido estrecha y continua desde la misma noche del evento telúrico.  Asimismko ratificó el compromiso de su gobierno en las labores de asistencia solidario.

Tras reportar el panorama al presidente Gustavo Petro, se activó la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres —oficina de la Presidencia de Colombia— para canalizar y movilizar la ayuda humanitaria necesaria en coordinación con equipos de respuesta técnica.

Actualmente, el contingente de asistencia colombiano opera desde un subcampamento de atención compartida junto a las delegaciones de Ecuador, Chile, Suiza y Alemania, el cual dispone de servicios esenciales como energía eléctrica y conectividad para agilizar las labores de apoyo en el terreno.

Por último, Rengifo elogió la inmediata respuesta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), aunque advirtió que la fase de remoción de escombros y reconstrucción estructural implicará un enorme reto económico.

«Se está hablando de más de mil millones de dólares. Es una realidad compleja para el flujo de recursos, pero hay que asumirla, entenderla y asimilarla como un aprendizaje que también puede servir de ejemplo para Colombia», concluyó.
Fuente : Globovision 

Loading


Comparte si te ha gustado: