Tras el inicio del año escolar 2026-2027, el gremio docente del oeste de Caracas enfrenta una crisis por salarios de subsistencia y un severo deterioro de la infraestructura escolar tras el sismo del pasado 24 de junio. Así lo denunció la profesora de inglés y dirigente gremial de Fetramagisterio y Fordisis, Yuraima Soto, quien ejerce funciones en el Liceo José Félix Blanco, ubicado en Altavista, Catia.
El Liceo José Félix Blanco es emblemático, esta institución, que sirvió como escenario en 1979 para la película «El Rebaño de Los Ángeles de Román Chalbaud», un filme que retrataba la crisis social de la época, hoy sufre daños estructurales reales.
Tras el doblete sismo del pasado 24 de junio de 2026, una comisión del Colegio de Ingenieros le asignó una etiqueta amarilla, una calificación técnico-legal que advierte sobre daños moderados, restringe el uso del plantel y exige evaluaciones más profundas.
Debido a esta vulnerabilidad estructural, y ante la disparidad en las fechas de inicio de clases, el Ministro de Educación, Héctor Rodríguez, pautó el arranque para este 14 de septiembre, mientras los gremios se amparan en el marco legal que fija el regreso el 16 de septiembre, la comunidad educativa del Liceo Blanco probablemente deberá ser reubicada en espacios provisionales hasta que se ejecuten las reparaciones de rigor.
La dirigente gremial expuso la precaria realidad financiera que atraviesa el magisterio
El sueldo base de un Docente IV se mantiene congelado por la Oficina Nacional de Presupuesto (ONAPRE) en 377,94 bolívares desde marzo de 2022.
Aunque el Ministerio de Educación alega que los ingresos globales alcanzan los 240$ mediante bonificaciones, Soto denunció que estos pagos no salariales representan apenas el 32% del costo de la canasta básica, además de no tener incidencia en las prestaciones sociales ni en los aguinaldos.
Esta situación de pobreza crítica obliga a los maestros a buscar otros trabajos para sobrevivir, lo que imposibilita brindar la calidad de educación que los alumnos merecen, sumado a que el Programa de Alimentación Escolar (PAE) se encuentra totalmente suspendido en dicho liceo.
Frente al déficit de espacios agravado por el movimiento telúrico, la docente y vecina de la parroquia Sucre propuso formalmente al Ejecutivo Nacional el rescate de dos infraestructuras educativas que permanecen abandonadas y paralizadas en la zona, las cuales no sufrieron daños en el último temblor.
La primera de ellas es el proyecto ubicado en la calle Mauri del sector Nueva Caracas, y la segunda corresponde a la estructura destinada al Liceo José Rojas Armas, situada en la Avenida Principal de Altavista.
Soto concluyó con un llamado a la resistencia profesional del magisterio venezolano, asegurando que a pesar de que el modelo actual maltrata la labor docente, los educadores deben marcar la diferencia actuando en función del interés superior de los alumnos y las familias, sin dejar de exigir una mejora sustancial en su calidad de vida como única vía para superar la crisis educativa actual.
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