El Gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) elevó a 247 el número de muertes por ébola, incluidas en 956 casos confirmados por el brote de la enfermedad que se declaró el pasado 15 de mayo en el este del país.
Un total de 316 enfermos en encuentran en «aislamiento» hospitalizados, precisó la entidad, al subrayar que 92 personas infectadas por el virus han logrado curarse.
El brote se declaró oficialmente el 15 de mayo en Ituri, provincia fronteriza con Uganda y Sudán del Sur y epicentro de la epidemia, pero se expandió a las también provincias orientales congoleñas de Kivu del Norte y Kivu del Sur.
Asimismo, la epidemia se propagó a Uganda, donde se han detectado 19 contagios confirmados, incluidos 14 casos que se consideran importados de la RDC y entre los que hay dos fallecimientos.
El brote se corresponde con la cepa de Bundibugyo, cuya tasa de letalidad oscila entre el 30 % y el 50 % y para la que no existe vacuna autorizada o tratamiento específico, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), que considera «alto» el riesgo de expansión del brote en África subsahariana y «bajo» a escala global.
Se trata de la tercera peor epidemia de ébola de la historia registrada hasta la fecha.
El actual brote tan sólo está por detrás del brote que golpeó a África Occidental entre 2014 y 2016, que dejó unos 11.000 muertos y 28.000 contagios; y de otro que afectó al este congoleño entre 2018 y 2020, que causó 2.299 muertes y 3.481 casos.
El virus del Ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y causa fiebre hemorrágica grave, vómitos, diarrea y hemorragias internas.
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