Una nueva línea de investigación federal en Miami reabre el foco judicial sobre Nicolás Maduro en un contexto de crecientes dudas internas sobre la solidez del expediente que ya enfrenta en Nueva York, según fuentes citadas por CBS News.
De acuerdo con estas fuentes, fiscales federales habrían recibido la instrucción de abrir una investigación penal adicional, vinculada en parte a la reciente deportación a Estados Unidos de Alex Saab, empresario colombiano cercano a Maduro y exministro de Industria y Producción Nacional de Venezuela, señalado previamente por su presunta participación en un esquema de lavado de dinero relacionado con el programa estatal de alimentos CLAP.
Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron detenidos por fuerzas estadounidenses en territorio venezolano el 3 de enero y trasladados a Nueva York, donde enfrentan cargos por narcotráfico y armas. El caso se apoya inicialmente en una acusación formal enmendada de 2020, durante la gestión del entonces fiscal general Bill Barr. Ambos han negado los cargos.
La apertura del nuevo expediente en Miami habría sido ordenada por altos funcionarios del Departamento de Justicia una vez que Maduro ya se encontraba bajo custodia en el caso de Nueva York. Ni el Departamento de Justicia ni la defensa del exmandatario han comentado sobre esta nueva investigación.
Según las fuentes, la causa en Miami se habría activado formalmente alrededor de marzo, bajo la supervisión del fiscal Michael Berger, con apoyo del FBI, el Departamento de Seguridad Nacional y la División de Investigación Criminal del IRS.
Simultáneamente, fiscales y agentes revisaron ese mes otras investigaciones abiertas que involucraran a Maduro o a Alex Saab.
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