El Gobierno boliviano denunció este lunes heridos por uso de dinamitas, quema de vehículos policiales y saqueos de instituciones públicas por parte de los manifestantes que participaron de las marchas que confluyeron en La Paz, con la meta de ingresar hasta la plaza Murillo y protestar ante el Palacio de Gobierno y la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP).
Bolivia registró el lunes otra jornada de protestas para exigir la renuncia del presidente, Rodrigo Paz, como las que se suceden desde inicios de mayo, convocadas por sectores de la Central Obrera Boliviana (COB), campesinos afines al expresidente Evo Morales (2006-2019) y mineros.
Los manifestantes usaron fuegos pirotécnicos y dinamita para abrirse paso en las calles de La Paz, pese a la gasificación de la Policía para frenar el avance hacia la zona cero de la ciudad.
Más temprano el lunes, el Gobierno boliviano denunció delitos de alzamiento armado y la Justicia emitió órdenes de captura contra dirigentes de organizaciones sociales como la COB y campesinos denominados Ponchos Rojos, que incitan empuñar las armas para exigir la renuncia de Paz.
![]()
