El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este miércoles ante el Senado que la Administración de Donald Trump no tiene planes de ejecutar nuevas operaciones militares en Venezuela, pero dejó claro que Washington mantiene abierta esa posibilidad si surgen amenazas directas a sus intereses de seguridad.
En una audiencia dedicada a explicar la estrategia estadounidense tras la operación del 3 de enero en el país caribeño, Rubio insistió en que la prioridad actual no es una escalada militar, aunque recalcó que el presidente, como comandante en jefe, “nunca descarta sus opciones” frente a eventuales riesgos.
“Les puedo asegurar con total certeza que no estamos preparando, ni tenemos la intención ni esperamos tener que tomar ninguna acción militar en Venezuela en ningún momento”, declaró Rubio ante los legisladores. Sin embargo, aclaró que esa posición no implica una renuncia absoluta al uso de la fuerza.
“Si aparece una fábrica de drones iraníes y amenaza a nuestras fuerzas en la región, el presidente conserva la opción de eliminarla”, ejemplificó durante su comparecencia.
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