SAN FRANCISCO. Los New York Yankees comenzaron la temporada 2026 de las Grandes Ligas con una victoria contundente de 7-0 sobre los San Francisco Giants, en un Opening Day disputado en el Oracle Park que dejó claro, desde temprano, quién tenía el control del juego.
El protagonista principal de la noche fue el zurdo Max Fried, quien en su debut como abridor de Opening Day con los Yankees mostró autoridad y temple. Fried trabajó 6.1 entradas sin permitir carreras, maniatando por completo a la ofensiva de los Giants y confirmando por qué la organización apostó fuerte por su brazo para liderar la rotación.
El partido se inclinó rápidamente del lado neoyorquino en la segunda entrada. Frente al as de San Francisco, Logan Webb, los Yankees encadenaron seis imparables consecutivos en un rally que prácticamente definió el encuentro. José Caballero abrió el marcador con un doble productor, seguido por un sencillo de dos carreras de Ryan McMahon. Minutos después, Trent Grisham limpió las bases con un triple que puso el juego 5-0 y silenció a la afición local.
Webb, acostumbrado a dominar en casa, vivió una de esas noches incómodas que el béisbol a veces reserva incluso para sus mejores lanzadores. Aunque logró asentarse tras el daño inicial, el golpe ya estaba dado.
Nueva York volvió a hacer daño en la quinta entrada con dos carreras más, una de ellas impulsada por Giancarlo Stanton con un sólido sencillo que salió del bate a 114.4 millas por hora, una muestra más del poder que sigue siendo parte central del lineup de los Yankees.
Paradójicamente, la única nota discreta del conjunto ganador fue la actuación de Aaron Judge. El capitán y actual Jugador Más Valioso se fue de 4-0 con cuatro ponches, una línea poco habitual que, sin embargo, pasó a segundo plano ante el dominio colectivo del equipo.
El encuentro también quedó marcado por un hecho histórico: fue el primer partido de temporada regular en el que se utilizó oficialmente el sistema de desafío de bolas y strikes (ABS). El primer reto fue solicitado por José Caballero, aunque la decisión original de strike fue confirmada.
Con este triunfo, los Yankees no solo arrancan la campaña con el pie derecho, sino que envían un mensaje claro: el 2026 empieza con ambición, profundidad y un pitcheo que promete marcar diferencias desde el primer día.
![]()
