La “Miss Americana”, Taylor Swift, se convirtió en la mujer más joven en entrar al Salón de la Fama de los Compositores a sus 36 años. De esta manera, superó por casi una década la edad de la anterior compositora reconocida, Carole Bayer Sager, lo que la sitúa en una posición única dentro de la industria.
Para ser parte de este grupo, el reglamento exige al menos 20 años desde el primer lanzamiento comercial. Swift cumplió esa condición tras el sencillo “Tim McGraw” en 2006.
Su catálogo suma 69 canciones en el Top 10 y 13 que alcanzaron la cima de los rankings internacionales.
Este logro la ubicó junto a figuras como Stevie Wonder, Bob Dylan y Paul Simon, entre los pocos compositores que accedieron a edades tan tempranas. Ninguna otra mujer lo consiguió antes de los 40 años, lo que hizo aún más relevante el reconocimiento recibido por la estrella pop.
En 2010, la compositora recibió el Hal David Starlight Award, un galardón reservado a nuevas promesas, y fue la primera persona en avanzar de ese premio a la membresía plena del Salón.
Ahora, puede aspirar al Johnny Mercer Award, el máximo honor disponible para los integrantes de este colectivo.
Si en los próximos quince años lo consigue, establecería una nueva marca de juventud en esa categoría.
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