En el estacionamiento de un Home Depot, un hombre patrulla en bicicleta para detectar agentes federales de inmigración. Lleva un megáfono en la cadera para advertir a los jornaleros que esperan conseguir un trabajo de jardinería o construcción.
Los trabajadores, originarios de México, El Salvador y otros lugares, también llevan silbatos para sonar la alarma, mientras que los activistas intercambian detalles por radios bidireccionales sobre si los autos que pasan a toda velocidad podrían ser vehículos sin identificación que transportan a agentes que se preparan para una redada.
Les espera un trabajo nada fácil. Los agentes han allanado el estacionamiento de la tienda Home Depot de 10.033 metros cuadrados (108.000 pies cuadrados) en el barrio de Van Nuys de Los Ángeles al menos cinco veces este verano, y han detenido a algunos inmigrantes y obligando a otros a huir en busca de refugio.

Desde hace mucho tiempo, las tiendas Home Depot del sur de California han sido centros informales de búsqueda de trabajo para jornaleros que se encuentran en el país con autorización o sin ella. Ahora, se han convertido en un objetivo prioritario para los agentes de inmigración.
De hecho, se dice que Stephen Miller —subjefe de despacho de la Casa Blanca y principal artífice de las políticas migratorias del presidente Donald Trump— mencionó a Home Depot como objetivo de redadas migratorias a principios de este año.
En el sur de California, al menos una docena de tiendas de esa cadena han sido objetivo de redadas, algunas de ellas en repetidas ocasiones, desde que el gobierno intensificó sus medidas contra la inmigración este verano.
Defensores de los inmigrantes presentaron una demanda por las redadas, pero el lunes la Corte Suprema autorizó que los agentes federales continúen por ahora con sus exhaustivos operativos migratorios en Los Ángeles, en lo que constituye la victoria más reciente del gobierno de Trump en el máximo tribunal. Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional, la calificó como “un triunfo” para el Estado de derecho, mientras que los defensores criticaron de inmediato el fallo.
“Cuando socavas los derechos civiles de los más vulnerables, socavas los derechos civiles de todos los demás”, dijo el lunes Pablo Alvarado, codirector ejecutivo de la Red Nacional de Organización de Jornaleros (NDLON, por sus siglas en inglés), en una conferencia de prensa celebrada cerca de un Home Depot.
El mes pasado, frente a un Home Depot en Monrovia, un hombre corrió hacia una autopista cercana para huir de las autoridades migratorias, pero fue atropellado y falleció.
El local de Van Nuys se ha visto especialmente afectado.
Escapar de tres redadas
Javier, un inmigrante mexicano de 52 años que, durante las últimas tres décadas, ha vivido en varios estados de Estados Unidos desde California hasta Kansas, dijo que logró escapar de tres redadas en la tienda al evadir a los agentes escondiéndose debajo de un camión, escabulléndose en su auto y entrando a toda prisa, mezclándose entre los ajetreados compradores.
“Llegan en ‘vanes’ grandes y se salen todos a corretear a la gente”, dijo en español tras pedir que no se usara su apellido por temor a represalias del gobierno.
![]()









