El Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió, este martes 10 de febrero, una licencia general que autoriza el suministro de bienes, tecnología, software o servicios estadounidenses para la exploración, el desarrollo o la producción de petróleo y gas en Venezuela. Este permiso, largamente esperado, podría contribuir a aumentar la producción en el país.
Washington ha estado flexibilizando las sanciones impuestas inicialmente en 2019 a la industria energética venezolana.
Las empresas de perforación petrolera necesitan autorización estadounidense para utilizar equipos especializados en Venezuela e importar las plataformas necesarias para ampliar la producción petrolera del país, que actualmente se sitúa en casi un millón de barriles diarios (bpd).
La licencia exige que cualquier contrato para las transacciones autorizadas que se firmen con el gobierno venezolano o con Petróleos de Venezuela S.A. (Pdvsa), debe cumplir con las leyes estadounidenses, y las disputas se resolverán en Estados Unidos. Los pagos a cualquier entidad sancionada deben realizarse a un fondo supervisado por Estados Unidos.
Sin embargo, esta última disposición excluye los pagos de impuestos locales, permisos o tasas que apliquen, lo cual implica que el Estado venezolano podrá recibir directamente los recursos derivados de estas excepciones, una situación que se traduce en un mayor flujo de recursos en moneda extranjera para el Fisco Nacional.
Para aclarar la situación, la licencia señala que «las transacciones autorizadas por el párrafo (a) incluyen el procesamientode pagos, la organización de servicios de transporte y logística, incluido los fletes de buques, la obtención de seguros marítimos y cobertura de protección e indemnización (P&I), y la organización de servicios portuarios y de terminales, incluso con autoridades portuarias u operadores de terminales que formen parte del Gobierno de Venezuela».
El texto en cuestión «también autoriza las transacciones para el mantenimiento de las operaciones petroleras o gasísticas en Venezuela, incluida la renovación o reparación de elementos utilizados para actividades de exploración, desarrollo o producción de petróleo o gas.
La licencia también establece que no autoriza «la formación de nuevas empresas conjuntas u otras entidades en Venezuela para explorar o producir petróleo o gas».
Se autorizaron transacciones para mantener las operaciones de petróleo y gas, incluyendo la reparación de equipos para la exploración o producción.
Funcionarios estadounidenses han elaborado un ambicioso plan de reconstrucción de 100.000 millones de dólares para la industria petrolera del país, que se espera permita la expansión de productores extranjeros y la entrada de nuevos participantes, incluyendo proveedores de servicios petroleros.
Washington otorgó previamente varias licencias generales para facilitar la exportación, el almacenamiento, la importación y la venta de petróleo desde Venezuela.
Muchos socios y clientes de Pdvsa, incluyendo a los productores Chevron, Repsol, ENI y la refinería Reliance Industries, también han solicitado licencias individuales para ampliar la producción o las exportaciones.
La gran cantidad de solicitudes individuales al gobierno estadounidense ha retrasado el avance de los planes para expandir las exportaciones y acelerar la inversión en el país, detallaron varias fuentes, según explica una nota de la Agencia Reuters.
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