Alex Saab «le hizo daño a mucha gente y se valió de su rol en el gobierno para hacer negocios y obtener beneficios personales: los gringos no toleran ese comportamiento y por eso lo tienen bajo la mira». Fuentes cercanas al interinato de Delcy Rodríguez confirman a Versión Final la verdadera razón tras la destitución del empresario colombo-libanés que ha quedado «solo, sin aliados ni cargos» luego de la caída de Maduro, «el único que le protegía ahí dentro».
Fue bajo el gobierno de Maduro que se dio el intercambio con la administración Biden, durante el cual Saab – entonces prisionero en los EEUU – pudo beneficiar de un indulto, culminando así tres años de prisión iniciados con su detención en Cabo Verde y extradición en el territorio federal.
Ahora la administración de Trump evalúa seriamente revocar la medida concedida por Biden.
«Si en cualquier momento Alex Nain Saab Moran incumple uno o más de los términos antes mencionados, según determine yo a mi entera discreción (o un futuro presidente a su entera discreción), este perdón podrá ser anulado en su totalidad», se lée en el documento firmado por Biden a finales del 2023.
Por el momento no se verifican violaciones explícitas del acuerdo, bajo el cual Saab tiene prohibido atentar contra los intereses de Washington. Bajo la lupa su participación en las flotas fantasmas y el caso abierto en la vecina Colombia.
Sin embargo el expediente de Saab es más amplio y se extiende a Italia, donde el empresario ha pactado un acuerdo con los Tribunales de Roma, que han reducido a un año y dos meses su condena junto a la de su esposa Camilla Fabri.
Ambos enfrentaban un proceso por el famoso apartamento de lujo allanado en la capital, en via Condotti – que costó alrededor de 5 millones de dólares, además de los costosos honorarios de sus abogados, pagados con dinero público venezolano -, imputados por lavado y autolavado de dinero y títulos de propiedad atribuidos a terceros. En la sentencia se lee que Saab y Fabri constituían una «asociación con la finalidad de cubrir, a través del uso de testaferros, las numerosas sociedades extranjeras» administradas por el ex-ministro o relacionadas con éste último. Estaban también involucrados los familiares de Camila, entre los cuales Lorenzo Antonelli, Patrizia Fiore y Adriana Fiore.
La red funcionaba – se lee en la sección de imputación – mediante la transferencia «desde» o «hacia» las cuentas corrientes pertenecientes a las sociedades con el objetivo de «dificultar la identificación» del «ingente flujo de dinero proveniente desde fondos públicos o delitos de reciclaje cometidos» por Alex Saab en territorio extranjero. Entre dichas sociedades figuran Kinloch Investments Ltd, Jamasa Properties Ldt, Marilyns Capital Ltd, Omiro Trading Dmcc.
Sus sedes se repartían entre Reino Unido, Turquía y Emiratos Arabes Unidos. «Qué creen pasó allí?
Saab y Fabri estaban acorralados, sin salida. Sin embargo el arresto del italiano Alberto Trentini les facilitó las cosas: lo tuvieron allí, como rehén, sin ninguna acusación, hasta que Italia no les diese lo que exigían». La fuente sostiene que al inicio Saab buscaba la desestimación de los cargos en su contra, luego se conformaría con un acuerdo de culpabilidad.
El brazo de hierro duró distintos meses. Luego, el 31 de Octubre, doce días después de la Canonización de José Gregorio Hernández y madre María Carmen Rendiles en Roma, llegó la sentencia del Tribunal de Roma, firmada y depositada por la jueza Paola Petti. En aquél momento Saab obtuvo lo que quería, más allá de la voluntad de la Justicia italiana. Todo estaba listo para la liberación de Alberto. Era cuestión de tiempo.
Sin embargo, Trentini no salía de El Rodeo I. La espera duró días, meses, semanas. Luego el régimen cambió las cartas sobre la mesa: exigían a Italia una comunicación que condenase el asedio estadounidense en curso en el Mar Caribe. La declaración no llegaría, dada la posición atlantista de Giorgia Meloni, y Trentini se quedó tras las rejas. «Una de las partes no cumplió el acuerdo», aseveran fuentes diplomáticas cercanas al caso, consultadas por Versión Final. Para ese entonces Saab empezó a hacerse el desentendido junto a su esposa, Camilla Fabri, que se prestó para mantener bajo secuestro a su conciudadano.
«Es simple y llanamente diplomacia de rehenes, pero del nivel más bajo. Por un lado estaba el tema del reconocimiento político. Por el otro, la avaricia de Saab y Fabri, que en el nombre del Estado venezolano reivindicaban plata y privilegios», nos explican desde Caracas.
A un cierto punto la Fiscalía de Roma decidió impugnar la sentencia, que sin embargo fue confirmada en un segundo momento.
La liberación de Trentini ya no dependía de Saab, sino de los Estados Unidos, que con la caída de Maduro exigieron la liberación (todavía en curso) de los presos políticos y rehenes extranjeros tras las rejas en Venezuela.
Las autoridades de Washington están al tanto del chantaje de Saab en el caso Trentini – y quién sabe de cuantas fechorías más – durante la gestión de las listas entregadas al gobierno de Delcy Rodríguez.
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