Garantizar la compra de uniformes escolares en el nuevo periodo de clases representa un desafío financiero severo para los hogares en el estado Lara. Con un poder adquisitivo pulverizado frente a la inflación y los bajos salarios, los padres y representantes redoblan los malabarismos económicos para vestir a los estudiantes, optando por compras fraccionadas o el reciclaje de prendas.
Radiografía de gastos por niveles educativos
Los costos de los uniformes varían notablemente según la etapa educativa y la talla de los alumnos. En el nivel de preescolar, las blusas, chemises pequeñas, monos y bermudas se consiguen desde los 6 hasta los 12 dólares por pieza, mientras que el calzado infantil oscila entre 15 y 20 dólares.
Para la etapa de primaria, adquirir una chemise o camisa institucional demanda entre 8 y 15 dólares, los pantalones azules o faldas rondan los 12 a 18 dólares, y los zapatos escolares superan con facilidad los 20 o 25 dólares por par.
Por su parte, los estudiantes de bachillerato exigen una inversión mayor debido al tamaño de las prendas, donde las camisas de corte superior, los pantalones de gabardina y los monos deportivos alcanzan precios de 15 a 22 dólares cada uno.
Impacto en el presupuesto familiar y comercio local
Ante este panorama, comprar la indumentaria completa que incluye al menos dos chemises, un pantalón o mono y calzado sitúa el gasto total por cada alumno entre 90 y 150 dólares, sin sumar la lista de útiles escolares.
Comerciantes del centro de Barquisimeto señalan que las ventas disminuyeron en comparación con periodos anteriores. Las familias priorizan las piezas más urgentes o adquieren los productos por partes, destinando los ingresos quincenales de forma fragmentada para evitar que los niños queden fuera de las aulas.
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