El fenómeno climático El Niño ya se encuentra presente en el Pacífico tropical y América Latina comenzó a prepararse ante los posibles efectos de un evento que podría alcanzar una intensidad excepcional.
Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), existe un 63 % de probabilidad de que las temperaturas superficiales del mar superen los 2 °C en la región monitoreada, umbral que la institución considera asociado a un episodio “muy fuerte”.
Las consecuencias podrían variar considerablemente según el territorio. En Brasil, por ejemplo, se prevén condiciones más secas en el norte y este de la Amazonía, mientras que el sur podría enfrentar episodios de lluvias intensas, con posibles repercusiones sobre la agricultura.
En Centroamérica, especialistas anticipan un déficit de precipitaciones en buena parte de la región acompañado de un incremento de las temperaturas. El Programa Mundial de Alimentos (PMA) ha advertido que el fenómeno podría afectar a unos 16 millones de personas en América Latina y el Caribe, especialmente por sus efectos sobre la producción agrícola y los precios de los alimentos.
Países activan medidas de prevención
Argentina mantiene vigilancia sobre la evolución de las temperaturas del océano y sus posibles efectos sobre las lluvias y el clima en distintas regiones.
En Colombia, las autoridades advierten sobre mayores temperaturas, reducción de las precipitaciones y menores niveles en ríos y embalses, factores que podrían afectar el abastecimiento de agua, la agricultura y la generación hidroeléctrica. También aumenta el riesgo de incendios forestales.
Chile, Ecuador y Perú mantienen sistemas de monitoreo y recomendaciones específicas para las zonas que podrían resultar afectadas. En Perú, las autoridades meteorológicas estiman que las condiciones asociadas a El Niño podrían extenderse hasta abril de 2027.
México también prevé un aumento de las temperaturas y de las lluvias vinculadas a la temporada de ciclones en el Pacífico. El Gobierno informó que trabaja en el fortalecimiento de los sistemas de alerta temprana y en la preparación de refugios temporales.
En Paraguay, las autoridades comenzaron a coordinar acciones preventivas ante posibles inundaciones y afectaciones a la producción agropecuaria.
La evolución del fenómeno será determinante para establecer la magnitud de sus impactos. Por ello, organismos meteorológicos y de protección civil de la región mantienen vigilancia sobre las condiciones del Pacífico y recomiendan adoptar medidas de prevención antes de que se intensifiquen sus efectos.
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