La principal agencia de seguridad de Rusia, el FSB, anunció este miércoles que ha emitido una orden internacional de búsqueda y captura contra el fundador y director ejecutivo de Telegram, Pável Dúrov, acusado de «complicidad en terrorismo».
Moscú acusa a Dúrov, de origen ruso, de no eliminar canales, chats y bots utilizados por los servicios de inteligencia ucranianos y por «organizaciones extremistas» que, según sostiene, contribuyeron a «ataques en los que murieron civiles».
El FSB aseguró que las plataformas en cuestión habrían facilitado «la preparación de atentados terroristas y actividades de ciberdelincuencia en Rusia, que se han saldado con numerosas víctimas mortales, incluidas mujeres y niños».
El Comité de Investigación de Rusia señaló que examina por separado varias causas penales sobre la captación de adolescentes para presunto terrorismo y sabotaje a través de un chatbot llamado Dayvinchik/Leo en Telegram.
El Kremlin dirige con frecuencia sus acciones contra sus enemigos políticos, a quienes acusa de apoyar «terrorismo» o «extremismo». Dúrov, que vive fuera de Rusia desde hace años y tiene pasaportes francés y emiratí, calificó el caso de persecución política y afirmó en Telegram que las autoridades rusas buscan pretextos para restringir el acceso a la plataforma dentro de Rusia.
Una plataforma bajo presión del Kremlin
Telegram ha chocado en numerosas ocasiones con las autoridades rusas a medida que Moscú ha reforzado su control sobre el espacio en internet. Telegram es una de las plataformas de comunicación más utilizadas en Rusia, con decenas de millones de usuarios activos. Las autoridades rusas han intentado en repetidas ocasiones a lo largo de los años bloquear o restringir el servicio, o forzar a Dúrov a entregar datos de usuarios.
La red Telegram estuvo bloqueada en Rusia entre 2018 y 2020, hasta que la prohibición se levantó sin explicación. La aplicación no cuenta con cifrado de extremo a extremo por defecto, aunque ofrece chats secretos con esa función, y su arquitectura dificulta la vigilancia por parte de los gobiernos.
Durov, de 41 años, vive en Francia, donde también ha afrontado problemas legales por acusaciones relacionadas con la difusión de contenidos ilegales en Telegram. Nacido en San Petersburgo, ciudad natal del presidente ruso Vladímir Putin, Dúrov fundó también VKontakte, una red social ampliamente conocida como ‘el Facebook ruso‘. Fue en la práctica expulsado de la compañía cuando esta empezó a recibir presiones de las autoridades a mediados de la década de 2010, momento en el que creó Telegram.
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