Julio Iglesias, de 82 años, ha dicho basta. El cantante ha advertido a la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz. Esta le acusó de someter a sus trabajadoras a «abusos sexuales» y de tenerlas en una «situación de esclavitud» y, en caso de no retirar esas afirmaciones, se querellará contra ella.
Tal y como ha informado Europa Press, en un escrito a través de su abogado José Antonio Choclán el cantante insta a Díaz a «rectificar públicamente» el mensaje que publicó en su cuenta en la red social Bluesky. También pide a la vicepresidenta que indemnice a Julio Iglesias «en la cantidad que se establezca en función del grave daño social producido» por su «comportamiento injurioso y calumnioso».
Se refieren a las informaciones que Yolanda Díaz compartió el pasado 13 de enero en su cuenta de la mencionada red social. El titular rezaba así: «Extrabajadoras de las mansiones de Julio Iglesias acusan al cantante de agresiones sexuales», ante lo que ella añadió su propio comentario. «Escalofriantes testimonios (…) Abusos sexuales y una situación de esclavitud con una estructura de poder basada en la agresión permanente», escribió la vicepresidenta.
La representación legal de Julio Iglesias añade además que Yolanda Díaz insistió en el tema al día siguiente. Fue entrevistada en un programa de televisión en el que se debatía sobre la denuncia que, finalmente, no fue admitida a trámite. La Fiscalía española consideró que, debido a que los hechos denunciados ocurrieron en otros países, no tenía jurisdicción para investigar lo ocurrido.
Ante esta reclamación presentada por el equipo legal de Julio Iglesias, Yolanda Díaz ha respondido en la misma red social en donde puso su comentario inicial. «Defiendo a las mujeres trabajadoras ante cualquiera que vulnere su integridad y sus derechos y no voy a dejar de hacerlo. Con denuncias o sin denuncias, las mujeres ya no nos callamos», ha escrito la ministra en su perfil.
«Claros prejuicios de culpabilidad»
Yolanda Díaz, según recoge el escrito ahora presentado, afirmó que las trabajadoras «estaban en una posición de inferioridad extrema, extrema en tanto que seres humanos, extrema en tanto que trabajadoras de Julio Iglesias». «La investigación que estamos conociendo estos días da terror, da pánico, se concentran todas las vulneraciones de los derechos humanos en mujeres», comentó la vicepresidenta.
El escrito incide en que «la demandada, alto cargo público del Estado, emitió a la opinión pública primero a través de una red social y, después, a través de un medio de televisión claros prejuicios de culpabilidad contra Iglesias, tales como que en su casa se cometían abusos sexuales, los trabajadores se encontraban en régimen de esclavitud y se vulneraban sistemáticamente los derechos fundamentales».
Lo que Iglesias quiere es que Díaz «se avenga a reconocer el carácter gravemente injurioso y calumnioso de las manifestaciones, que se ha producido un indebido juicio paralelo procedente de una autoridad pública extrajudicial, profiriendo afirmaciones injuriosas y calumniosas, que han lesionado el honor y la imagen y la reputación social» del cantante.
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