El economista José Guerra ha puesto sobre la mesa una propuesta integral para reformar el sistema de remuneraciones y pensiones en el país. El profesor universitario sostiene que la actual disponibilidad de recursos fiscales, derivados de la exportación petrolera, el aumento en la recaudación tributaria y el incremento del precio de la gasolina, permite ejecutar un ajuste significativo sin comprometer la estabilidad económica.
El plan de Guerra se divide en cinco puntos estratégicos. El primero sugiere la incorporación progresiva de los bonos al salario base, devolviendo así el valor a las prestaciones sociales. Como medida de urgencia, propone otorgar un bono compensatorio de $150 a los pensionados durante el mes de febrero, seguido de un aumento general del salario mínimo a $150 mensuales a partir de marzo, manteniendo vigente el beneficio del ticket de alimentación.
Un aspecto clave de la propuesta es la protección contra la inflación. Guerra plantea que el Ejecutivo debe revisar el salario cada tres meses, ajustándolo proporcionalmente a la devaluación del bolívar reportada por el Banco Central de Venezuela (BCV). Asimismo, insta a la Asamblea Nacional a crear una comisión especial para modernizar la legislación laboral vigente.
Finalmente, el economista hizo un llamado internacional y nacional: pidió al Gobierno de Estados Unidos apoyar estas medidas y exhortó a las fracciones parlamentarias de la AN a respaldar el incremento, argumentando que la prioridad debe ser el bienestar de los trabajadores y adultos mayores.
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