Tras la concesión de un permiso especial por parte de Estados Unidos para que el presidente Gustavo Petro ingrese a Washington sin visa, el mandatario colombiano reactivó su retórica contra Donald Trump. Durante un evento en Bogotá, Petro exigió que se devuelva a Nicolás Maduro para que lo juzgue un tribunal venezolano, al tiempo que comparó las presiones de la administración Trump sobre Caracas con el bombardeo de Gernika durante la Guerra Civil Española.
En su intervención, el jefe de Estado acusó al líder republicano de quebrantar el derecho internacional mediante el uso de armamento y misiles, rompiendo así la tregua discursiva que mantuvo en semanas recientes.
Incremento en la popularidad y análisis electoral
A seis meses de concluir su mandato, el presidente registró una mejoría en su imagen pública. Las encuestas de inicios de 2026 situaron su aprobación en un 45%, un salto notable frente al 30% obtenido el año anterior.
Bajo este escenario, Petro manifestó que, de no existir la prohibición constitucional a la reelección, su victoria en una primera vuelta resultaría indiscutible. Este optimismo permeó una intervención de casi tres horas donde mezcló temas de salud pública con críticas a la influencia cultural estadounidense y reflexiones sobre la pandemia.
Soberanía nacional y visión histórica
El discurso del mandatario rescató elementos de la visión política del M-19, grupo al que perteneció en el pasado. Petro puso en duda el relato tradicional sobre el fin de la Segunda Guerra Mundial, señalando que Estados Unidos no capturó a Mussolini ni llegó primero a Berlín.
En el ámbito migratorio, describió la realidad de los colombianos en el país del norte como una forma de esclavitud y defendió que la vida en Colombia ofrece mejores perspectivas. Pese a estas declaraciones, reconoció que la próxima reunión binacional constituye un eje fundamental para la estabilidad global.
El factor del visado y la relación bilateral
La tensión por la revocación de su visa en 2025, tras protestas pro-Palestina, dio paso a comentarios sarcásticos sobre la inconsistencia de prohibirle la entrada para luego otorgarle un permiso de cinco días. Petro enfatizó la necesidad de dialogar con Trump de manera simétrica, sin posturas de servidumbre. Reveló incluso que, en momentos críticos, llegó a planear una movilización defensiva en el Palacio de Nariño inspirada en Salvador Allende.
El encuentro en Washington pondrá a prueba este nuevo esquema de relación, donde el pragmatismo y la lucha contra el narcotráfico aparecen como los únicos puntos de convergencia entre dos líderes ideológicamente opuestos.
![]()
