El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, emitió este lunes un fuerte llamado en contra de las intervenciones extranjeras en América Latina, aunque sin referirse directamente a Estados Unidos o Venezuela. En un momento en que la administración del presidente Donald Trump ha sugerido la posibilidad de tales acciones, Lula reafirmó su compromiso de mantener la región como una zona libre de conflictos bélicos y armas de destrucción masiva.
Durante un acto en Brasilia para entregar las cartas credenciales a nuevos embajadores, el mandatario brasileño subrayó que uno de los pilares de su gobierno es la preservación de la paz en el continente. Lula advirtió que las intervenciones extranjeras, lejos de solucionar problemas, pueden generar consecuencias mucho más perjudiciales que los conflictos que intentan resolver. Asimismo, destacó que la creciente polarización y la inestabilidad son algunos de los desafíos que enfrenta América Latina en la actualidad.
Las declaraciones de Lula parecen ser una respuesta indirecta a las recientes afirmaciones de Trump, quien reveló que había autorizado operaciones encubiertas de la CIA en Venezuela. Este tipo de revelaciones recuerda a las intervenciones encubiertas realizadas por Estados Unidos en América Latina a lo largo del siglo XX, una práctica que muchos en la región siguen viendo con desconfianza.
El presidente brasileño también recalcó la importancia de un multilateralismo basado en relaciones comerciales y económicas respetuosas, y defendió un enfoque internacional libre de odios y negacionismos. Lula, quien ha tenido diferencias con Trump sobre cuestiones comerciales, como las tarifas a las exportaciones brasileñas, insistió en la necesidad de mantener un diálogo constructivo que no socave los principios democráticos y los derechos humanos.
Mientras tanto, en el mar Caribe, Estados Unidos ha intensificado su presencia con el despliegue de buques de guerra bajo el pretexto de combatir el narcotráfico. Estos operativos han incluido ataques a embarcaciones sospechosas de transportar drogas, principalmente frente a las costas de Venezuela, lo que ha resultado en la muerte de al menos 27 personas. Como respuesta, el gobierno de Nicolás Maduro ha intensificado sus ejercicios militares para disuadir cualquier posible intervención extranjera en territorio venezolano.
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