Países aliados del Gobierno de Venezuela manifestaron su rechazo al nuevo informe de la Misión de la ONU al considerar que es un instrumento politizado y un «hostil» intento «injerencista» contra Caracas.
Rusia, uno de los socios económicos y militares del chavismo, consideró que el documento solo busca ejercer una «presión política» junto con las sanciones que han «impedido el país proteja los derechos humanos».
Tanto Bolivia como Cuba aprovecharon sus intervenciones para condenar la presencia militar en aguas del mar Caribe frente a Venezuela.
Este lunes, la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos, órgano del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, presentó un nuevo informe donde registra la política sistemática de represión estatal en Venezuela entre julio de 2024 y agosto de 2025.
El documento expone con detalle asesinatos en protestas, muertes bajo custodia estatal, más de 2.200 detenciones arbitrarias, tortura, desapariciones forzadas y violencia sexual, enmarcado en una «estrategia de persecución política» que, según la Misión, constituye crímenes de lesa humanidad.
![]()
