Una lotería especial para migrantes mexicanos en Estados Unidos: esta es la idea lanzada recientemente por el Gobierno de México. Casi 12 millones de mexicanos viven en Estados Unidos, donde el presidente Donald Trump, que regresó a la Casa Blanca en enero, ha implementado una estricta política migratoria.
El sorteo, programado para el 15 de septiembre —fecha nacional de México, que marca el inicio de la Guerra de Independencia contra España en 1810—, promete distribuir un total de 424.5 millones de pesos, o aproximadamente US$22.8 millones.
Desconfianza y boicot
El boleto, decorado con un corazón rodeado de imágenes de agave y mazorcas de maíz, lleva la leyenda: “México, con M de migrante”. En el bullicioso centro de la capital, se venden en los quioscos.
Si bien la Lotería Nacional es una auténtica institución en México —con 250 años de existencia, es la más antigua de América—, esta edición especial tiene dificultades para captar clientes. “¡No! No tengo la lotería de los migrantes del 15 de septiembre… No es que no quiera venderlos, sino que la gente no los compra”, confiesa un vendedor.
Las razones: un precio casi diez veces superior al de los billetes tradicionales y la desconfianza hacia los llamados sorteos “excepcionales” organizados por el Gobierno. El anterior jefe de Estado, Andrés Manuel López Obrador, los organizó para financiar hospitales públicos e incluso para regalar el antiguo avión presidencial.
“Si bien es una tradición para muchos clientes… el hecho de que intervengan en la lotería con sus sorteos especiales para esto o aquello, a muchos no les gusta. ¡Muy a menudo, los clientes boicotean!”, señaló un comerciante. “Con este enfoque, la gente se decepciona y piensa que la lotería es un fraude”, continúa.
![]()
